Sus labios dejaron los míos mientras que la conexión se mantenía ahí rodeándonos. Entonces pude recordar que seguía estancada. Sin saber nada de mi hermana menor. —Estoy preocupada por Félicité —dije apoyando mi frente en la suya mientras que Damon me acariciaba con suavidad la espalda. —Lo sé —afirmó él—. Lamento lo que pasó, si no fuera por mi culpa... —No digas eso. Fui yo quien tomó su barbilla para dejar un suave beso en los labios para volver a mirarlo a los ojos. —Yo tampoco quería permanecer en un aquelarre donde una madre trate así como te trató a un hijo. La madre que no quiere a sus hijos es capaz de todo... Creo que me salvaste —murmuré antes de sonreírle y fue el turno de él de besarme con suavidad en los labios pero tampoco lo hicimos durante mucho tiempo aunque su bes

