No tardé demasiado en asearme y enseguida fui a donde estaba Nelly con las otras brujas quienes vi curioseando por la casa de Damon y se volvieron a donde estaba yo nada más cuando entré en la sala. —Lamento la demora —murmuré—. Ya estoy lista. —Incluso yo me demoraría si tuviera un hombre tan sexy interesado en mí —dijo burlona una de ellas, creo que fue Edymar. Me sonrojé de inmediato ante su insinuación. —Yo no... —Cierra la boca Edymar, ¿No ves que se trata del enemigo? Un demonio nunca será una opción —gruñó otra. Esto sí me hizo sentir incómoda. Puede ser que nunca antes me hubieran instruido sobre la magia pero una de la que solía escuchar es que los demonios son peligrosos para los de nuestra r**a y siempre los evitamos. Así que una necesidad insana de decirles que yo no e

