Hice una mueca, tendría que preguntar si nombre. Empecé a caminar aunque con unas zapatillas más cómodas. Encontraría trabajo a como dé lugar, no me quedaría en este sitio y en parte quería por alguna razón que no podía llegar a entender ayudar al vagabundo. Mientras daba pequeños pasos hasta llegar a la distintos lugares de la ciudad, mi corazón se sentía bastante confundido. No sabía muy bien, qué es lo que estaba comenzando a sentir por esa persona extraña. No sabía su nombre, pero en este momento estaba en mis pensamientos constantemente. Sus ojos azules, los recordaba más seguido de lo que yo realmente quisiera. Hago una mueca triste, al darme cuenta de que tal vez tendría que empezar a olvidarlo. Cualquiera de las opciones, me mantenían bastante distraída y con el corazón

