Marília fue llevada apresuradamente al hospital, Vinícius la acompañaba todo el tiempo muy afligido. Las contracciones ya estaban comenzando a intensificarse y ella gemía de dolor pidiendo que él acelerara. Hasta que finalmente llegaron a la clínica, ella fue llevada a la sala de preparto. Mil cosas pasaban por la cabeza de Vinícius en aquel momento, todas las vidas que había quitado, temía que algo pudiera salir mal para que la vida lo castigara por eso. Fuera, Regina, Vinícius y Yasmin esperaron por unas horas hasta que el médico llegó para comunicarse. — Marília no se está dilatando, vamos a tener que optar por una cesárea y necesitamos que usted así algunos documentos. — ¡Haga lo que tenga que hacer, quiero que mi esposa y mi hijo salgan de este hospital con vida o juro que los ent

