Marília quería evitar que se la llevara, pero cerró la puerta del coche de repente. Los subordinados de él llegaron, Vinícius pidió que delicadamente llevara a doña Regina en el otro coche y las dos fueron separadas. — Déjanos ir! — Marília insistió en ver a esos hombres llevarse a su abuela. — Por su seguridad y la tuya, quédate quieta. - Su frase la hizo aceptar que se la llevaran, no podía permitir que nadie lastimara a su abuela por causa de ella y lamentaba que al haber pasado buena parte de la vida separadas, ahora ella estaba pasando por tantas cosas por su culpa. Marília Parecía el mismo Vinícius que conocí en el pasado, arrogante y cruel, y mi decepción solo aumentó. Me quedé callada, no le importaría nada de lo que pudiera decir, y tal vez incluso si dijera que estoy embaraza

