Capítulo 40

1660 Palabras

Ros le sirvió un café a Esteban y uno para ella. Volvían de hacer dormir a los niños. ―¿Cómo te fue hoy? ―le preguntó a su esposo. ―Bien, Bernardo se viene unos días para la ciudad a arreglar unos problemas. ―¿Viene con Luisa? ―Yo supongo, no se separa de ella ni a sol ni a sombra. ―¿Y el trabajo de ella? ―La ascendió a subgerente zonal, por lo que casi siempre están juntos. ―Ah, qué bueno, ellos hacen una muy linda pareja. ―Sí, yo todavía no me creo que ella haya hecho sentar cabeza a mi amigo, él, que nunca duraba con ninguna más que unos pocos meses. ―Sí, pero así es el amor, ¿no? ―Claro que sí, uno se lo encuentra donde menos lo espera. El hombre la besó con deseo. Ella le correspondió de igual forma. ―Como yo a ti, que te conocí en un aeropuerto, peleando con to

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR