Luis se reunió con los demás a la mañana siguiente, como cada mañana, para analizar los pasos a tomar a diario. ―Con esta nueva noticia de Klaus, creo que deberemos reforzar la protección en casa de Nicole ―indicó Luis―, necesitaremos a alguien que esté al interior de la vivienda todo el tiempo. ―Yo estoy allí ―indicó Pedro. ―Es cierto, pero creo que, en esta oportunidad, hay que estar pendientes las veinticuatro horas y tú no serás capaz de hacerlo solo. ―Dudo que Cristóbal quiera más invasión a su casa ―acotó Scott―, Daniela todavía sufre las secuelas emocionales de los ataques de la otra vez, si llega gente extraña, ella puede tener un retroceso. ―No si es una mujer ―indicó Gus. ―¿Una mujer? ¿De dónde sacaríamos una? ―Ayer te perdiste algo ―comenzó a decir Tomás―, Gus traj

