Amaneció y desperté con mi la vista fija en la ventana, no creía que fuera verdad, viendo ese paisaje tan hermoso, el mar azul profundo, la playa en la parte de abajo, desperté creyendo que todo había sido un sueño, que haber tenido relaciones con mi adonis era producto de mi imaginación, me volteé y vi que estaba sola en la cama, solo ver su pantalón tirado en el piso fue lo que me dio el golpe de realidad, en serio todo sucedió, al intentarme levantar sentí un pequeño dolor de vientre, recordé lo que me decían mis amigas, al perder la virginidad sangras mucho así que de inmediato me revise y si había sangrado no mucho como me lo imaginaba, ¡Dios! Las sábanas blancas estaban manchadas, me levante de golpe las arranque de la cama y así desnuda como estaba corrí al baño, con el jabón de bañ

