Capítulo 9

708 Palabras
Llegué a mi área de trabajo lo cual es una pequeña oficina, mi jefa me vio y me preguntó si ya me encontraba mejor ya que había dicho que me sentía mal del estómago, yo le dije que no había problema y se marchó, mientras revisaba los pendientes del lugar llegó alguien a mi oficina alcé la mirada era ni más ni menos que un chico con encantadores ojos verdes y sonrisa de príncipe era ni más ni menos que Lucas. Me traía un café y unas donas, el olor del café inundó mi pequeña oficina, hice un pequeño espacio para que colocará el café, no sin antes dármelo en la mano y al tocarme sentí una especie de electricidad, ¿era acaso por todo lo que Francisco estuvo diciéndome en la mañana del famoso Lucas? - - capuchino moka con una de azúcar- dijo Lucas para sacarme de mis pensamientos- - sabes cómo consentirme- - se cuál es tu favorito y espero no haya cambiado con el tiempo- - para nada, sigo siendo la misma chica que le gustan las cosas dulces- - y eso me alegra mucho, porque de cierto modo eres la misma pero un tanto distinta- - espero que para bien sea el cambio- - los cambios son buenos y en ti fue de lo mejor y ¿ Cómo te sientes?- - más relajada y tengo un poco en claro lo que haré- - si pasa lo inevitable sabes que en eso soy un experto- - eso me hace preguntar tu historia sobre de ello- - que te parece si en la tarde vamos al café y te lo cuento- - trato hecho- ya iba de salida el chico bien vestido, de sonrisa cautivadora cuando le hable- - gracias Lucas- - nuestra amistad seguirá apesar del tiempo, hasta ser viejitos- me sacó una sonrisa- - esa frase fue de cuando nos conocimos- - como no recordar a Caty la chica que fue la mejor amiga y luego una novia maravillosa- - eso me trae buenos recuerdos de la preparatoria, de como el chico popular terminó en clase de poesía- - si era bastante bueno haciendo poesía, ¿Por qué te burlas?- - si claro cuando tú poesía hablaba de comida y luego pasaba a tus calcetines- - lo sé era terrible, pero eso me ayudó a tener una buena amistad contigo- sonrío de nuevo, esa sonrisa me hizo enloquecer por mucho tiempo, mentiría si dijera que cuando nos distanciamos tuve novio de inmediato, porque tarde mucho para volver a salir con alguien tres años más o menos- - tenías tu estrategia hecha desde el inicio- - tal vez- los dos nos reímos muchos, pensar que hace un rato me sentía devastada por todo lo ocurrido, pero siempre una buena conversación y que venga de recuerdos maravillosos te reinician el alma y el corazón- - hay que trabajar- - si que ya hay pendientes- - muchas gracias por el café y las donas- - seguro desayunaste con Jen pero se que amas las donas y el café a medio día- - es aterrador pensar que me conoces muy bien- - bueno hay cosas que no cambiaron en ti- - entonces¿aún te gusta el pastel de zanahoria? - - ese gustó si cambio prefiero el de zarzamora ahora - - algo nuevo en ti pero esperó que hayas cambiado el hábito de comer huevo con capsup- - es delicioso debería ser un platillo de cinco estrellas - - jamás le digas eso a Jen, le dará un ataque- nos reímos mucho con eso y se despidió de mi. Sin más regresamos los dos a nuestros trabajos y con ansias de saber cuál era la historia de Lucas y su matrimonio fallido. Pasó el día sin ningún inconveniente, ni una llamada o mensaje de Leo, al parecer el estaba pensando detenidamente todo lo que le había dicho, aunque una parte de mi quisiera que el me hubiera detenido como en las novelas o películas y con una hermosa frase de jamás te dejaré ir, eres lo más apreciado en mi vida y siempre te amare. Pensarlo me hacía sentir que realmente aún lo amaba pero todo lo ocurrido me decía que debía dudar de el.
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