Tan pronto como Liam salió del baño, lo primero que captaron sus ojos, fue la figura de su pareja en su forma lobuna recostada en la cama, a la cual, las mantas sucias ya habían sido cambiadas por unas limpias con mucho cuidado. Observando el respirar constante de su pareja, el lobo alfa soltó un suspiro conforme y luego se dirigió hacia su cuarto de closet, donde busco ropa adecuada que no se apegara demasiado a su cuerpo debido a sus heridas. Sacándose los parches especiales que su padre le había obligado a colocarse para no mojar las zonas donde tenía puntos, secó con cuidado y luego se colocó su ropa, teniendo un poco más de cuidado con la herida en su cadera y parte de su muslo. Saliendo, volvió hacia la cama y tomó asiento en la orilla de esta. Alzando su mano, acarició con cuida

