Llegué temprano. Hoy había una reunión importante con unos nuevos socios así que me puse lo más presentable que pude encontrar en mi armario. Observaba que todo esté en su lugar para la reunión. Nataly dijo que me ayudaría a arreglar la sala de conferencia, pero como siempre nunca llego así que estaba sola arreglándolo. Empecé a jugar con un lapicero, pero torpemente se me cayó al suelo, me agaché a recogerlo y sentí que mi falda se subió dejando ver mis bragas al aire. —Gracias a Dios, no hay nadie —susurre aliviada —Yo no estaría tan seguro señorita Williams —dijo Jacke detrás de mí. Mis mejillas empezaron a enrojecer de la vergüenza. —¿Qué pasa? —se acercó a mi lentamente, me sentía estúpida al no hacer nada. —Yo..yo..-—empecé a tartamudear, —Lo siento —dije. Jacke se acercó hasta

