Ya había pasado una semana desde el incidente. Mi recuperación fue muy rápida, gracias a la buena atención de mis padres y mi querido jefe que estuve atento a mis caprichos en estos días, venía a visitarme cuando no estaba a Luke para mi buena suerte sino lo estaría intimidando, por otro lado, mi madre estaba muy feliz al verme después de varios años con un chico. Así que hoy vine a trabajar, para mi sorpresa tenía en mi escritorio un ramo de rosas rojas junto a unos chocolates, venía con una notita donde decía Bienvenida pequeña. Fui a la oficina de mi jefe para agradecerle su regalo, al entrar vi muchas hojas sobre su escritorio. —Parece que fueron unas duras semanas sin mí —dije ordenando las hojas y colocándolas en su respectivo folder. —Estuve a punto de volverme loco, no soy mu

