KIRA El reflejo en el espejo que tenía frente a mi me devolvía la mirada de una mujer que no terminaba de reconocer, una mujer que desconocía por completo. Mi piel lucía impecable, mis labios de un rojo sutil que contrastaba con la palidez de mi rostro y mis ojos resaltaban gracias al espectacular trabajo meticuloso de la maquilladora. Pero detrás de todo el esplendor y el lujo que envolvía este día, un día que esperaba terminara pronto, me tenía con una sensación de vacío y ansiedad que me carcomía por dentro. Hoy era mi boda. Hoy me casaba con Enzo. Solté un suspiro ante todo lo que aquello representaba. No quería que esto sucediera, no quería casarme y menos así, menos con un hombre al que odio y donde prácticamente estaba siendo obligada a hacerlo. La seda del vestido se d

