CAPÍTULO 14 SOSPECHAS Y luego la nieve resbala y se te deshace en las cálidas mejillas, y te la intentas comer pero no puedes y te entra la risa, y miras hacia arriba con los brazos abiertos, como un ángel. Oyes el sonido de los pasos sobre la nieve, que cruje bajo el peso del cuerpo, y el viento se mete dentro de las orejas. Hay tanta luz que cuando se refleja sobre el manto blanco destapa todas las huellas, no sólo las propias. Y es imposible sentirse solo… y es una de las emociones más bonitas… Todo el mundo llegó a la hora de visitas. Luca vino con los hijos, ansiosos por ver a la tía y comprobar en persona que estuviera bien de salud. Luego llegaron algunos compañeros del trabajo, amigos íntimos y alguna que otra prima. La habitación quedó atestada de gente. Sara se levantó de la b

