Kaila, pronto empezó a sentir los arrebatos de un embarazo, tenía muchas ganas de comer a toda hora, también de repente sentía mucho sueño, Kaila decidió no parar de trabajar. Lo que más disfrutaba las féminas que trabajaban en el grupo Sanders, era ver como un hombre apodado el hombre frío y distante, se desvivía por su mujer, claramente nadie sabia la situación de que Kaila estaba esperando un bebé hermoso, ella solo lo había compartido con su esposo, así que ver llegar a Jorge todos los días a dejar a su esposa, luego a recogerla, también entre días acompañarla al almuerzo, era demasiado arrollador para las mujeres de esta empresa. Por su parte Kaila empezó a ver como su cuerpo se ensanchaba, su fina y diminuta cintura fue abriéndose paso al bebé en su vientre. Con el paso de los día

