La mañana se la paso nerviosa, aun estando con Tom, sabía que el hombre tendría una entrevista por la tarde, pero Taylor iba a quedar a su asistencia, no le terminaba de gustar la idea de la seguridad pues siempre anduvo libre y para ella era incomodo ser seguida, cuando volvieran a Seattle iba a arreglar esos detalles con el castaño y esperaba convencerlo de que nada malo le pasaría. - Señorita Barahona ¿Quiere que la lleve? - pregunto Taylor al verla arreglada en la entrada del hotel. - Llámame Victoria, no estoy acostumbrada a la señorita todo el tiempo. - comento suspirando. - Eso es algo que no pasara, el señor Conrad es muy estricto en esos temas. - era muy serio. Taylor no pasaría de los cuarenta años y a Victoria le daba la sensación de que tenía algún tipo de experiencia milit

