~Lily~ Joder. Él realmente me escuchó. Me escuchó suplicando como una puta. Me oyó cuando dije “Por favor, papi” como si yo le perteneciera. Y ahora estoy aquí, contra la pared de su cuarto con su mano aun agarrando mi muñeca, su aliento pesado, sus ojos oscuros, y no puedo pensar con claridad. Puedo sentir lo empapadas que están mis bragas, pegadas a mi coño como si hubiera salido de la ducha, excepto que es peor porque fue él quien lo hizo. Solo su voz. Solo el recuerdo de sus dedos. Solo el maldito conocimiento de que estaba al otro lado de la pared mientras disfrutaba de mis gemidos mientras yo gritaba por un pene que ni siquiera he tenido dentro de mí. Él pensó que no lo oía. Y ahora está de pie frente a mí, silencioso y peligroso, respirando como si intentara no desgarrarme. P

