Ya es hora.... Esas tres palabras que lograron ponerme nerviosa al instante. Miré a Lea y esta me sonrió dándome apoyo. Tomé mi abrigo y mi pequeño bolso donde llevaba mi celular, un labial, unas gomas de mascar de menta y etc. Salimos de la habitación y en la sala nos encontramos a todos que estaban esperándonos allí. —¿Listas? —Listas. Todos salimos afuera y nos subimos al auto de River. Yo en el copiloto y los demás atrás. En todo el viaje no podía dejar de pensar en que todo esto es tan falso, en un intento de querer calmar mis nervios pero nada. No había forma... Llegamos a el hotel donde sería la celebración de la fiesta de cumpleaños de mi padre y a la vez, de mi compromiso. Abrí la puerta y un aire frío golpeó todo mi cuerpo haciendo que, automáticamente, me abr

