Capítulo 6: Amigo

1256 Palabras
Cuando llegamos a la estación de servicio inicialmente tuvimos mala suerte, se encontraba cerrado el pequeño local donde esperábamos nos dieran alguna pista de cómo podríamos llegar de vuelta a nuestro querido hogar, al parecer “abierto las 24 horas del día” aplicaba solo al llenado de tanque autoservicio. Nuestra suerte cambio favorablemente unos 10 segundos más tarde. Nuestra primera segunda opción era preguntarle a un encargado, pero luego notamos que teníamos una opción más segura, confiable y atractiva. Me acerqué de modo que no pudiera notar quien era a menos que volteara a mirar. - Disculpe, mi amiga y yo estamos perdidas, y no tenemos la menor idea de cómo volver a casa, ¿sería tan amable de darnos algunas indicaciones? - pregunté de la forma más dulce e inocente que pude. - Seguro -dijo volteando para ver de quien se trataba- ¿Cómo llegaste hasta aquí? -rio James- Creí que apenas conocías la ciudad. - Así es -reí- Realmente estamos perdidas -dije honesta. - Bueno, voy de vuelta, si quieres las llevo a ti y a tu amiga. - ¿De verdad? ¿No es mucha molestia? - Deja las formalidades, yo estoy cansada y hambrienta -dijo Mary interrumpiendo. - James, ella es Mary Hudson, mi amiga. Mary, él es James Covell, mi... - dude un poco en que decir, pero opte por no complicar las cosas- amigo -sonreí. - Mucho gusto -dijeron ambos casi al mismo tiempo estrechando la mano del otro. Noté que a James le extraño un poco algo, quizás fue mi respuesta, o tal vez fue el tiempo que me tomó responderla. - Entonces, ¿Nos llevas? -dijo Mary siendo algo brusca al preguntar, lo que a James le causó un poco de gracia haciendo que sonriera divertido. - Claro, súbanse. Yo voy a pagar esto, y nos vamos -tomó mi mano y la volteó- Aquí tienes las llaves, amiga -dijo James entregándome las llaves con una sonrisa. Y un segundo después, Mary ya me estaba mirando con su movimiento de cejas. - ¿Qué? -dije, como si no entendiera, mientras abría el auto. - Nada. Tú sabes a lo que me refiero. - No, no muy bien -dije entrando a la parte trasera del auto. - Ese es el chico, ¿no? - ¿Qué chico? ¿Por qué dices eso? -pregunté inconscientemente sonriente. - Por nada, quizás sea por el intenso intercambio de miradas después de decirle amigo, o quizás sea por esa estúpida sonrisa que llevas después de verlo. Deje de sonreír automáticamente, ni siquiera había notado que estaba sonriendo. Mary rio. - Entonces, de verdad te gusta el chico. - No es nada serio. - Por ahora. James entró. - Bueno, señoritas, queridas amigas, ¿A dónde las llevo? - Depende, ¿qué hora es? - Faltan quince minutos para las 12. ¿Por qué? - ¡Oh, rayos entro a trabajar en 15 minutos! - Tranquila, aún te quedan un par de minutos, amiga -dijo James con una bonita sonrisa a través del retrovisor. - Eso creo, amigo -dije sonriendo, y luego cambie el tema- Oye, solo por curiosidad, ¿qué andabas haciendo por aquí? - Nada, solo estaba visitando a mi sobrina. - Ah, yo creí... - ¿Qué estaba en casa de Logan? - Realmente, a veces creo que eres psíquico -me sorprendí. James rio. - La verdad, sí estaba en casa de Logan -reveló- Él es mi cuñado -explicó- ¿Cómo crees que conocí a Noah? - Ya veo -dije, pensando en las conexiones que se creaban en mi cabeza. - Y tú, ¿Cómo sabías que Logan vive por aquí? - ¿Cómo crees que conocí a Noah? -repetí su frase y reímos juntos - Noah me encontró esa noche sentada en la banca fuera del edificio de Logan. - Nunca me lo hubiera imaginado -dijo Mary con falsa sorpresa, recordándonos que aún estaba ahí. - ¿Cómo se conocieron ustedes? -dijo James para darle más importancia a Mary. - Nos conocimos ayer en mi tienda de vídeos. - Y resultó ser, que Mary también es mi vecina. Bueno, nuestra vecina. - ¿En serio? ¿Ayer? Yo creí que eran amigas de más tiempo, parecen muy cercanas. - Sí, es que hoy hemos tenido tiempo para conocernos -sonreí. - Después de que la encontré leyendo sus notas de admiradores -dijo Mary, supongo, sin pensar en lo que decía. - ¿Notas de admiradores? -pregunto James, no estoy muy segura si curioso o molesto. - No eran notas de admiradores -reí para demostrar que no era algo serio- Es solo que Noah me dejó una nota avisando que iba a salir unos días. - Sabes que no tienes por qué darme una explicación, somos amigos, ¿cierto? -me parece que realmente le había molestado que lo llamara amigo, pero no era el momento para hablar sobre eso, eso era algo entre él y yo. - Yo solamente quería aclarar lo del admirador -me expliqué. Nadie habló por un momento. Hasta que se oyó una vibración. Era el celular de Mary. - James, ¿Podrías parar en la siguiente esquina? - dijo Mary con urgencia. - Claro, si quieres te voy a dejar- se ofreció James como siempre. - Lo estás haciendo -respondió Mary sonriente. - ¿Qué sucede? - pregunté preocupada. - Nada, mi hermano me avisó que llegará en cualquier momento a la tienda por mí, porque quiere que almorcemos juntos. - Ah, entonces tienes que estar en la tienda. - Exacto. Adiós, gracias Jamie -se despidió Mary bajando del auto. - Se te olvidó advertirle que no puede llamar "Jamie" a tu amigo -dijo James recordándome lo molesto que estaba por lo de "amigos". - Y a ti, ¿qué te pasa? ¿te molesto que te llamara amigo? - No, amiga. - ¿Cómo querías que te presentara? ¿Como mi amigo con derechos / beneficios / ventajas? - No, creo. - Entonces, ¿por qué te enojas? -dije algo aburrida de discutir- Habíamos acordado que esto es una relación sin título. - Y por eso mismo debiste presentarme como tu nada -me reí del mucho sentido que tenía su respuesta- Pero hablando en serio Andalucía -me había llamado Andalucía, lo que a mi entender, significaba que realmente quería tener una conversación seria, así que le empecé a prestar mucha atención a sus palabras- No puedo ser tu amigo, y mucho menos tu nada -me gustaba el curso que estaba tomando la conversación- Hace un rato, antes de encontrarlas, me hubiera dicho a mí mismo que me estoy apresurando mucho, pero desde que te vi ayer subiendo las escaleras, no puedo sacarte de mi mente -cliché- y tienes todo el derecho a considerarme un patán o quizás poco hombre, no sé, como sea que quieras hacerlo, pero creí que después de dormir contigo, lograría sacarte de mi mente -wow, creí que sería un combo al corazón o al orgullo, que afectaría mi autoestima o algo, mas lo que dijo realmente no afectó mi ser, y James continuó hablando- Lo siento -dijo con una voz lo suficientemente sincera como para declarar ante un jurado- La verdad se me devolvió -no entendí- Ahora pienso en ti tres veces más -rio feliz a través del retrovisor- Entonces, ¿qué dices sobre ser algo más? - Yo también creo que es algo demasiado apresurado, creo que deberíamos probar a salir un tiempo a ver como resulta todo. Esa ha sido mi idea desde que todo pasó -dije honesta- A eso me refería cuando hablamos en tu cuarto. - Está bien, de acuerdo. - ¿De acuerdo? - Si, de acuerdo. Me gusta tu idea de dejar que el tiempo ordene las cosas -sonrió.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR