Ya había pasado una semana desde mi ruptura con James. Maggie se había ido de vuelta a África y Andy tenía la misión de preparar la boda. Él tenía cuatro meses para cumplir con la tarea de organizar la más "fabulantástica" boda en todo el universo. En cuanto entendió lo difícil que sería preparar la boda sin la chica ayudándolo, recurrió a la única, inigualable y desempleada Lucy. Alguien llamó a la puerta y yo, con el estilo más decente que podía tener, considerando que había terminado con James y que estaba enferma, abrí la puerta sin mirar quién estaba del otro lado. - ¡Lucy! -exclamó feliz- Lucy...-dijo con asco. - Pasa -respondí molesta. - Creí que James se veía mal, pero... - No estoy de humor -gruñí- Ve directo al grano. - Bueno, ya que tú eres una excelente diseñadora y una g

