John y Mila estaban de pie de entrada del jardín, el grupo inversionista Fujimori que llegaba de j***n, estaban maravillados con aquella fiesta de bienvenida, era una grata sorpresa y estaban muy agradecidos cuando Harper les había ofrecido hospedaje en la misma hacienda. Cuatro hombres vestidos de traje ejecutivo estaban haciendo una cálida reverencia a los anfitriones. —Bienvenidos a la hacienda Walker, ella es mi esposa, Mila Harper. —El más anciano de aquel pequeño grupo de cuatro personas y dueño del grupo Fujimori, Katashi Fujimori, hizo una reverencia hacia ella, al levantar su mirada en su dirección, notó aquel color de ojos, intentó no mirar de más porque sería una falta de educación, pero fue inevitable no hacerlo. —Gracias señor Harper, señora Harper, permítame comentarle, cre

