Mila estaba acostada de lado mientras miraba hacia el próximo amanecer por el gran ventanal de la habitación, John deslizaba sus dedos en forma de caricia por la curva de su cuerpo, la espalda de ella estaba contra el pecho de él, estaban en total silencio. — ¿En qué piensas? —preguntó Mila en un tono casi en un susurro que se escuchó a la perfección. —En nosotros. —Mila arrugó su ceño, intrigada. — ¿Nosotros? —John soltó un suspiro. —Sí, tengo un proyecto próximamente que tengo que concretar antes de tres meses. —John se había prometido no preocupar más a Mila, si se iba esos tres meses a París, hablaría con Sarah y se organizaría para que Mila fuera a sus citas médicas ese tiempo, hablaría con sus padres para que la cuidaran en su ausencia. Mila se volvió poco a poco hasta quedar fre

