Jueves, 24, Diciembre, 2015. 11: 39 p.m. — ¿Dónde estás? — pregunte desesperada. — Max, no te preocupes — contesto, su respiración se notaba agitada. — Han pasado ya dos horas. Dime donde estas, Samuel — me encontraba con el corazón a mil, nerviosa con las manos sudadas y caminando de un lado a otro, me detuve, me paralice al escuchar un disparo y un gruñido — ¡¿Sam?! — no se escuchaba nada — Sam… responde, por favor… ¿Sam? — miro la pantalla del teléfono que emitió un “Piii”, la llamada se ha caído, temblorosa vuelvo a marcar, la puerta de mi cuarto se abre y con la esperanza de que sea él, se esfuma. —Vamos… — me toma de la mano y corrimos bajando la escalera, mi madre grita preguntando a dónde íbamos, nos subimos a su moto sin cascos y arranca. Empiezo a mirar

