Jueves, 30, Abril, 2015. Ahí me encontraba yo, en mi cuarto haciendo tarea como si no hubiera mañana. Ya que el día de mañana era el día del trabajador, no se trabajaba y no había clases, pero eso no nos salvaba de que teníamos que hacer tarea a morir. La puerta de mi cuarto es abierta por un ser divino bruscamente, me sobresalto en mi lugar viendo al causante desde mi silla del escritorio. — ¡¿Que te pica, puerco?! — le grite a Sam. — ¡El culo! — me grita en respuesta. — Rómpeme la puerta, pues, pa comprar otra, ándale — exclame con sarcasmo, me miro y analizo toda la habitación. Se adentra y abre la puerta de mi armario, vuelve analizar, por un momento pensé que entraría y saldría declarándose gay, pero que equivocada estoy, empezó a sacar mi ropa tirándola al piso, como si él me la

