Más tarde después de dejar descansar un rato a Elián, bajo a la cocina. Me apetece una deliciosa pasta con mucha salsa de tomate, extrañado mucho la comida que prepara John, y como no puedo ir hasta el restaurante para probar esa delicia de platillo, lo tendré que preparar yo misma, como él me enseñó hacerlo. Le he pedido la cocina a los cocineros, solo por esta tarde ya que voy a pasarme un buen rato preparándola, sirve que me distraiga, aunque solo sea un momento. Voy a la nevera y busco los ingredientes, es enorme y hay de todo. Fácil encuentro todo para preparar lo que tengo pensado. Voy a empezar por la salsa. Hago la mezcla de tomate y la dejo a que hierva, mientras preparo el resto de las cosas. Para alegrar el ambiente, pongo la lista de reproducción de mi modesto celular. Y co

