Abro mis ojo con cuidado, ya que la luz lastimaba un poco mis pupilas. Cuando mi vista mejora, distingo un techo blanco y noto que estoy recostada en una cama, cuando intento incorporarme veo paredes y una cortina del mismo tono, la habitación parece de un hospital. Y eso me hace recordar todo. La noticia de Ray internado gravemente y que ha caído en coma, como me lo había dicho el neurólogo. Comienzo a hiperventilar al recordar a mi angelito, intento levantarme para ponerme de pie en cuanto me muevo siento alguien del otro lado de la cama. — Bonita, ¿qué haces? — es Erick, me toma de los brazos para que me recueste — Relájate y respira tranquilamente. Intenta tranquilizarme pero lo ignoro, necesito ver a mi pequeño hermano. Necesito estar a su lado. — Suéltame — digo exasperada

