Compartir con Alexandru en ese pequeño departamento me hace recobrar la esperanza en mi futuro, las heridas que ahora tengo, que me marcan en mi cuerpo, alma, corazón y mente nunca se van a borrar, pero poco a poco estoy aprendiendo a vivir con ellas. Mi cuerpo se había recuperado por completo, mi mente aún estaba en tratamiento, he decidido vender mi casa y seguir viviendo en el pequeño departamento mientras que encontrábamos en lugar perfecto para los dos. De Jacob no supimos nada, solo estaba la circular en toda Europa que era buscado por la policía inglesa. Nuestra boda la pospusimos por petición de Alexandru, él quería recuperarse económicamente para poder hacer las cosas “bien” aunque realmente con mi trabajo no era necesario, él insistió mucho para hacerlo, aún le avergonzaba no t

