- Vei pierde totul - le grita Nicoleta a Alexandru. ¿Qué ha dicho? Nicoleta se llena de rabia y las lágrimas empiezan a salir. Se va corriendo del lugar. Pobre mujer, por Dios ¿Qué he hecho? Me pregunto. Alexandru sale tras ella y yo me quedó inmóvil en mi lugar incapaz de moverme. Voy perdiendo fuerzas en mis piernas y debo sentarme lentamente en el suelo del baño, Jacob entra y se queda mirándome decepcionado. - Amelia – dice compasivamente. - Jacob, no… Por favor, no estoy para tus sermones – le digo entre sollozos. - No te voy a dar ningún sermón – se sienta a mi lado y me abraza, nos quedamos unos segundos en silencio. - Entonces es él – se afirma a sí mismo - Él está casado con esa mujer Amelia – me reprocha. - Lo sé – sigo llorando, mi corazón se está cayendo en pedazos. N

