Los años pasaban rápido sin más, siempre a lado de mi familia hermosa, mis nietos crecían y eran unos niños buenos y educados. Fátima tras trabajar mucho, con mucho esfuerzo y claro con la ayuda de Fidel había podido abrir su propio estudio de belleza, Marian estudiaba la universidad y Elia no quiso saber más del colegio trabajaba en un museo. Pronto llegó el momento en el que Ulises también comenzara su nueva vida se casó con una buena mujer y al año de casados tuvieron su primer hijo. Elia mi hija menor conoció a un chico y despues un año de relación también decidieron casarse, meses después tuvieron un hijo. Vaya nos estábamos llenado de nietos era muy agradable eso, los hijos de Fátima ya estaban grandes así que tener nuevos bebés en la familia era una gran alegría para todos.

