En esa misma semana encontré un trabajo en el cuál tenía un horario muy flexible, podía llevar a mis hijos al colegio y recogerlos a la hora de salida, lo mejor de todo era que podía llevar a Marian conmigo así no tenía que dejarla al cuidado de la niñera. Mi trabajo consistía en atender una tienda de ropa que se encontraba a diez minutos de mi casa no era mucho pero si era lo suficiente por ahora, estaba feliz pues ahora me sentía productiva no estaba en casa esperando que todo se resolviera sólo. Habían pasado dos meses del cumpleaños de Marian todo estaba saliendo según mis planes a corto plazo, cerré la tienda para poder recoger a mi hijos tenía que tomar dos horas de comida a partir de esa hora así que era muy viable el horario, tomando a Marian la coloqué en su carrito de bebé y s

