Engaño.

1217 Palabras
Al medio día del domingo fuimos a casa de mis padres, gran parte de la familia estaba ahí, después de mucho tiempo volví a ver a mi prima Laura al verla corrí a saludarla era mi persona favorita en el mundo. —¡Laura, te extrañé tanto! ¿Cómo estás dime? —¡Olga! Prima estoy muy bien y tú, no te he visto desde tu boda. —Trabajo y los niños, no me queda tiempo de nada. Román se acercó y saludo con un tono de voz lleno de ironía y una sonrisa que ponía muy seguido con las mujeres. —¡Hola Laura! ¿A mí no me saludarás? —¡Hola Román! Olga vamos a ver a esos pequeños traviesos tuyos, tiene mucho que no veo a Fátima y quiero conocer a tu pequeño ¿se llama Ulises? —Si así se llama. Laura no toleraba a Román ella decía que su sonrisa amigable se veía bastante falsa y llena de hipocresía. Durante la tarde estuve en compañía de Laura y mis hijos, platicamos mucho tiempo y nos reíamos de buenos recuerdos. Román estuvo sentado frente a mí por un tiempo y después desapareció de escena, no me dí cuenta de inmediato pues yo estaba inmersa en la compañía de mi familia a la que extrañaba demasiado. —Olga. —¡Hola Néstor! —¡Hola Laura! Sólo vengo por mi sobrino, ¿Me prestas a Ulises? Quiero llevarlo a jugar. —¿Lo vas a cuidar? —¡Ajá! ¿Dudas de mí? —Para nada, sólo quería estar segura. —¡Este niño grosero! Sólo vino por Ulises y a mí ni me hizo caso, ya no lo voy a querer. Reí por las palabras burlonas de Laura y seguimos platicando mientras Fátima estaba sentada a mi lado comiendo pastel. La comida terminó y yo ayudé a mi mamá a limpiar un poco antes de irme a casa, Laura se quedó y nos ayudó para terminar más rápido, mientras lo hacíamos continuamos hablando algunas cosas más personales. —¿Olga y tus sueños de seguir estudiando? —Esos murieron cuando mi mamá decidió que casarme era una buena idea. —Mi tía está mal, pero que te digo yo, mírame me casé por amor según yo y en ocasiones el muy maldito ni siquiera va a casa, ni siquiera sabe que estoy embarazada. —¿Estás embarazada Laura? ¡Felicidades! —¡Ay prima! Sería feliz si él estuviera a mi lado, pero ya ves hoy ni siquiera aceptó venir dijo que tenía cosas importantes por hacer. —¿Eres feliz Laura? —¡No Olga, no soy feliz! ¿Tú, eres feliz? Después de un suspiro y dejar los platos que estaba lavando agaché la mirada y respondí con pesar. —¡No Laura, no soy para nada feliz! Pensé que llevábamos una relación cordial por lo menos pero descubrí que no. Le conté lo que había sucedido la noche anterior Laura me escuchaba atenta con los ojos muy abiertos y llenos de lágrimas. —Nos tocó una vida miserable Olga ¿Que debemos hacer? —¡Eso mismo pienso! —¿Y si nos fugamos juntas? —No estaría mal, podríamos vivir en un lugar apartado sin que nadie nos conozca. Nos abrazamos y reímos de nuestra idea tan alocada, seguimos lavando los platos y hablando tonterías para quitarnos la tristeza de encima. —¿Oye y el tarado de tu esposo? —No lo sé, tiene buen rato que no lo veo para ser sincera si no me lo recuerdas ahora, olvido que venía con él. —Tu tía Romina tampoco está, desde que llegó ya no la volví a ver ¿se iría? Si es así que bueno porque me cae fatal. — Debe estar con Néstor y Ulises y a mi tía no la vi, terminemos de limpiar para que te vayas a casa es tarde y no puedes andar sola en tu estado. —Descuida me iré con mis papás, mi papá sigue con mi tío platicando afuera. Terminamos y nos despedimos, se fueron y yo comencé a tomar mis cosas para irnos pero efectivamente Román no estaba por ninguna parte. Subí a dónde vivimos por un par de años y los ví, mi tía Romina y Román estaban teniendo relaciones en un pequeño sofá que estaba en la gran habitación. Estaba furiosa ¿cómo podían hacer eso en casa de mis padres? Ese era mi coraje en ese momento ahora que lo pienso el enojo no era por mí porque no sentía nada por él. —¿Que diablos están haciendo? Son unos desvergonzados ¿Cómo puedes hacer ésto? Eres una cualquiera Romina. Le dí una fuerte bofetada y comencé a gritarles mientras Román se acomodaba la ropa. —¡Son unos asquerosos! —Cálmate Olga, no es lo que piensas. —¿Que no es lo que pienso? ¿Que mierda estás diciendo Romina? Tienes la falda arriba. —Estás confundida Olga, cálmate y vamos a casa. —Yo no voy contigo a ningún lado. Bajé las escaleras furiosa y llamando a mi mamá con gritos. —¡Mamá! ¡Mamá! ¿Dónde estás? —¿Que sucede Olga? —¿Que sucede? ¡Te diré que sucede! Mi tía Romina y mi esposo Román bajaron las escaleras mientras yo hablaba con un tono muy elevado. —Tu hermana Romina estaba arriba con Román teniendo sexo. —¡Cállate Olga! Es tu tía ¿cómo puedes hablar así de ella? —Eso es mentira Rita, Román y yo sólo estábamos charlando y Olga confundió todo, sus celos la cegaron. —Olga deja de decir tonterías, me estás avergonzando con tu familia. —¿Avergonzando? Tú eres una total basura junto a esa cualquiera. —¡Cállate Olga! Sentí como una fuerte bofetada llegó a mi rostro, mi madre me había golpeado y lo peor de todo era que no había creído mis palabras estaba defendiendo a su hermana. Me sentí tan humillada en ese momento, el ver la cara de satisfacción de Romina celebrando el que no creyeran en mi terminó por hacerme sentir aún más miserable. Me dí la vuelta caminé a la cocina y tomando a mis hijos salí de ahí lo más rápido que podía, sin esperar a Román fui rápido a la avenida y tomé un taxi para ir a casa. Mientras el taxi avanzaba pensaba en lo que había sucedido no derramé ninguna lágrima sólo me daba vueltas la cabeza al pensar en que pasaría ahora. Llegando a casa les di una ducha a los niños y los acosté a dormir, después me duché yo y estaba por acostarme cuando llegó Román. —¿Que te pasa Olga? —¿Que te pasa a ti? Eres un maldito miserable. —Estas confundiendo las cosas. —No estoy ciega, se lo que ví y tú eres un cerdo. —¡Cállate! Fue la primera vez que me golpeó, una bofetada y después jalones hasta arrojarme a la cama. —No vuelvas a decir nada, no tienes derecho recuerda que eres una mujer sin valor te acepté cuando ya no vallas nada por tener una hija sin padre. Me quedé inmóvil tocando mi rostro viendo la cara enfurecida de ese hombre.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR