83.

1061 Palabras

El almuerzo con nuestros amigos, que más que amigos se han convertido en familia, ha sido un cargado de risas, anécdotas, y por supuesto bromas llamándonos “consuegros”; cosa que no le ha gustado para nada a David. La verdad es que después de todo lo que ha ocurrido en todos estos últimos meses, nos hacia falta esto. De a poco vamos regresando a lo que nunca debió dejar de ser nuestra vida.  Las horas pasaron tan rápidamente que ya es de noche y los niños se han quedado dormidos, en el caso de las bebés en sus cochecitos, y Amadeo en el sofá. Cuidadosamente lo tomo en brazos para así llevarlo hasta el auto y cuando lo acomodo un poco mejor, me doy cuenta de que una de sus manos esta cerrada y pareciera que tiene algo en ella —Mi amor, ¿puedes fijarte que es lo que tiene Amadeo en la mano?

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR