Después de haber cumplido con todo lo que tenía planeado hacer el día de hoy y llegar a casa, le he dedicado tiempo a mis hijos. Jugué con ellos, le di de comer a mi princesa, le conté un cuento a Amadeo, y una vez que los dos ya están durmiendo, acompaño a mi esposa tomando una copa de vino mientras que ella toma su té sentados alrededor del desayunador de la cocina —Se te ve agotado— Comenta y asiento. —Lo estoy, la verdad es que entre todas las reuniones y seguir las pistas que me ha dejado tu padre, he terminado exhausto— Confieso. —¿Entonces el tipo del bar es un expolicía? — Pregunta asegurándose de que lo que le he dicho al llegar a la casa sea cierto. —Así es, y la verdad es que ahora dudo de todos, quizás por eso sabían tanto de nosotros… pienso que tal vez estuvieron utilizand

