CAPÍTULO 34 - Confesión

2054 Palabras

Por eso sonrió cuando escuchó el nombre elegido para el perro, también le gustaron mucho los nombres de los canarios. Una hembra la cual llamé Tierra y el macho lo llamé Viento. No dejó de reír en toda la tarde. Según él, era de buena suerte tener a los cuatro elementos cerca. No sé qué quiso decir, debe de tener algún don especial. En todo caso no estoy loca, él puede manipular el fuego, ¡yo lo vi!, ya lo decidí, le contaré mi pasado. Al finalizar la tarde, Tom se despidió de mí, le di una canasta de panecillos para su familia. Al menos el señor no se inmiscuye en mis decisiones sobre la casa. Parecemos una pareja de esposos. Le serví, esperé a que él terminara. Recogí los platos mientras él se sentaba a leer un poco en la sala. Una vez desocupada fui a sentarme al porche, tenía gana

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR