Desde que pasó, lo que pasó mí primo perdió el miedo a la gente, y se volvió peor que yo, pero yo nada podía hacer, mis padres fueron cuestionados por no saber criar a una niña de cinco años, tal fue así que me enviaron una carta, como ellos no podían usaron el nombre de mí hermano Aron, que estaba en el norte, hasta medio año, cazando y cuidando allá.
Querida Hannah, por favor se que no tengo el derecho a pedirte nada, pero controla tus acciones, por más que no tengas nada de que pueda reconocerte, y por más que quiera reclamar, no puedo hacerlo, solo comportarte, se que no me debes nada, y si te pasará o necesitarás algo, jamás acudirias a mí, solo no rompas mas reglas, si te vas no se que haría, hasta encontrarte solo, tómalo como un favor yo se que lo tengo que devolver, por esta vez, comportarte.
PD: ya tendrás el tiempo de decirme lo que tú desees, y lo escucharé con gusto, ya sea bueno o malo.
Aron.
Maldito bastardo, me iré y nadie podrá evitarlo, se que estás a punto de adoptar a una niña, por tu compañero que murió en combate, esa bastarda es otra amiga de la protagonista, la persona más perra que van a conocer, querida Débora.
Seré la burla, de todos porque ellos le dieron el apellido así de una, y yo antes lloraba por su aprobación, no voy a negar que la maldita es bastante buena con la espada, pero eso no es todo, será la persona más hermosa que van a ver.
Tendré que irme antes de lo planeado, creo que dentro de un año romperé las otras reglas que me quedan, esas perras y yo no podemos estar en el mismo lugar.