—¿Deseas que vayamos a un restaurante? A comer algo —le pregunta Zach viéndola de reojo por el retrovisor. —Si amor —responde mirando la ventana. Al llegar al restaurante, pidieron su comida y Zaline se quedó dormida en el coche, así que digamos que pudieron comer tranquilos, bueno, no tanto, hubieron algunas chicas que se acercaron a pedirle un autógrafo a Zach. Nosotros no somos una banda tan reconocida como para ir a los Grammys, pero tenemos fans suficiente como para hacer giras y conciertos. Su día familiar fue sencillo, como siempre le gustaba a Madd, después del restaurante, fueron a un parque y comieron helado, casi que una tradición, pero la pasaron excelente, los vi muy felices. Al regresar a casa cenaron, durmieron a Zaline y luego se acostaron ellos. Salgo de la habitación

