Me he casado con Maddy al fin, estoy muy feliz. En este momento estábamos en el carro directo a nuestra luna de miel, le tenía una gran sorpresa. Le había vendado los ojos, realmente quería impresionarla y no hay nada mejor que iniciar con pequeños misterios. Detengo el auto y la observo, se veía tan inocente con ese vendaje. —Llegamos —le dije y ella aplaude como niña pequeña esperando su regalo. Me bajé del auto y caminé hasta el otro lado para abrirle la puerta como un caballero, la ayude a bajarse y la guíe a mi gran sorpresa, le quitó el vendaje y ella queda boquiabierta. Nos compré una casa a las afuera de la ciudad como a ella le encanta, el hogar era acogedor, era una cabaña y hasta tenía un jacuzzi conectando con el lago. Ella se voltea para verme y se abalanza sobre mí. —Esta

