“Dos problemas a suelto y solo uno es el solucionador”. El ambiente era alegre y agradable de no haber sido porque a mi amigo se le han pasado los tragos, lo podría haber disfrutado. Además, que a tres mesas de nosotros se encontraba Ángela que desde que había llegado no paraba de beber de una botella de whisky. — Vamos, que estamos esperando, seguro esa foto nos dará aún más crédito con el jefe. ¿Eh? Sugirió Luis con una sonrisa. Se ve que el alcohol le ha afectado, debo llevármelo antes de que haga algo que luego se pueda arrepentir. Pero, de cierta manera, me preocupa que ella esté aquí sola. — Amigo, quédate aquí. Iré a ver a Ángela. — De acuerdo, hazle la foto. Dijo mientras tomaba otro trago. Ignore su comentario y me fui acercando a Angela, la cual seguía tomando como si no

