18

1505 Palabras
Sara Al llegar al centro comercial Daddy me dio la mano, ya que había mucha gente y era fácil que me perdiera. Una vez estuvimos en la sección de electrodomésticos pude observar muchas lamparitas, todas eran muy bonitas. -Bebe elige la que quieras. -Mmm quiero esta – dije señalando una lamparita en forma de planetario– Daddy Daddy mira- dije señalando una bolsita con estrellitas dentro. -Vale, creo que con una bolsa bastara, hay unas cien . No sé por qué pero me sentía mal, mi tripita se estaba agitando provocándome arcadas. -¿Princesa te encuentras bien? -No, tengo ganas de vomitar – no pude aguantar mucho más y todo lo que tenía en la tripita lo expulse ensuciando mi ropa y parte del coche, comencé a llorar, no quería que Daddy se enfadara, aparte me sentía bastante mal . -Bebe tranquila, ya hemos llegado. Daddy me cargo en brazos sin impórtale ensuciarse y me llevo hasta el baño. -Shh, bebe respira – comenzó a quitarme la ropa y me metió en la bañare, el agua estaba calentita, y eso ayudaba a relajarme y que mi tripita no doliera tanto. Al bajar Daddy me dejo en el sofá y él se fue a la cocina. -Bebe toma un poco de fruta y luego te daré jarabe para que te sientas mejor. -No tengo hambre Daddy. -Bebe solo un poco de manzana – dijo troceándola. La manzana estaba rica, al igual que el jarabe, cosa que me extrañaba, ya que todas las medicinas que me daba mi mama siempre sabían feo. -Bebe....Princesa. -Mhhh -Vamos es hora de despertar. -Daddy me duele el pompis – dije abriendo frotando sus ojos. -Ahora te pondré un poco de cremita, espero un momento. Daddy fue a la cocina y volvió con un bote crema; me levanto y me puso boca abajo en sus piernas, puso la crema helada en mi culito haciendo que pegara un respigo. -!Daddy! Más suave por favor. -Lo siento bebe, lo estoy haciendo lo más suave posible- dijo terminado de esparcir la crema – ya está; recuerda que mañana vendrá la niñera. -Vale Daddy -Mientras miras una película te voy a preparar la cena para que este lista y luego colocaremos las estrellas en tu cuarto. Me puso el modo infantil en la televisión y me dio el mando para que eligiera la película que más me gustara. Daddy al terminar se sentó a mi lado, gatee hacia él y me senté sobre su regazo. -Qué bonita ha sido la peli Daddy, crees que podría tener un perrito. -Princesa, si te portas bien te comprare un perrito pero tienes que saber que un perro tiene muchas responsabilidades. -Si si si Daddy seré muy responsable – estaba muy contenta, iba a tener un perrito, como la chica de la peli, seguro que él y yo seriamos grandes amigos. Comencé a saltar encima de Daddy debido a la emoción, poco después note como su pene estaba duro, haciendo que mi v****a sintiera un delicioso placer al tener contacto con él. Seguí restregando mi v****a contra su pene con movimientos lentos y suaves. -Daddy – gemí al sentir algo dentro de pidiéndome más contacto contra Daddy. -Princesa, quiero hacerte de todo pero no puedo hacerte nada, puedo hacerte daño en tu precioso culo – dijo con la voz ronca. -Pero Daddy, siento un cosquilleo raro allí abajo – dije sonrojada. -Eso se llama excitación princesa, y es algo que vas a sentir muy a menudo – dijo depositando un beso en sus labios. -Y cuando volveré a sentirla – pregunte ansiosa. -Pronto bebe, cuando te cures haremos todo lo que quieras, pero ahora vamos a pegar las estrellitas – la cogí en brazos y subimos a su habitación. -Daddy no voy a llegar al techo. -Jajaja, te voy a levantar tranquila. Una vez terminamos de pegar todas las estrellas, fuimos a cenar. -Daddy el puré... -No tranquila, este no lleva queso. -Pero sigue teniendo mala pinta – dije haciendo una mueca, llevara queso o no , no me lo quería comer. -Princesa no quiero regañare y menos castigarte, así que comete el puré. -Pero no. -No, ni peros ni peras, te lo vas a comer, o quieres que tu culo te duela más de lo que ya te hace. Terminamos de comer, realmente el puré estaba muy bueno pero no quería darle esa satisfacción a Daddy . -Bebe ahora a dormir que mañana por la mañana viene tu nueva niñera. -Daddy, te prometo que si me llevas contigo no te voy a molestar, no vas anotar ni que estoy aquí. -Ya lo hablamos, las reuniones son largas de unas cuatro a siete horas. -Da igualllll. -No y ahora a dormir o te voy a dar unos azotes. Daddy me subió al cuarto y me arropo en la cuna. -Buenas noches Daddy – dije abrazando a Porky. -Buenas noches bebe. Me desperté al oír movimiento abajo. -Daddy – grite para que me pudiera escuchar. Oí pasos , y apareció Daddy con su hermosa sonrisa, pero no estaba solo, también estaba presente una rubia alta, con muchas curvas, pechos grandes y unas pestañas largas, era realmente hermosa. -Hola bebe – dijo cogiéndome en brazos – mira esta de aquí es Bárbara, tu nueva niñera. -Hola niñita – madre mía su voz era irritante, tenía la voz de p**o, aparte se notaba que su sonrisa era muy falsa al igual que sus pechos. -Hola – respondí sin decir nada más. Bajamos abajo y Daddy me sentó en la sillita de bebes mientras le explicaba a Bárbara todo lo que necesitaba saber. -Adiós bebe espero que te lo pases bien, volveré por la tarde a la hora de la merienda. -Disculpe señor Alan – dijo con voz coqueta, ya me estaba cayendo mal, que no sabe que Daddy es mío – me podría dar su número de teléfono, ya sabe por si hay alguna emergencia. -Por supuesto – Daddy le dio su número. -Que tenga un buen día señor Alan – dijo besando la comisura de sus labios. Qua acaba de decir esa puta. -Si... eso, adiós. Ohh, y encima Daddy no le dice nada. Ya te puedes esforzar Bárbara, porque te voy a complicar mucho las cosas, bueno primero le voy a dar una oportunidad, y espero que sepa aprovecharla. -Haber niña si quieres la comida está en la nevera, no me molestes si no es una emergencia. -No puedes tratarme así. -Y porque no. -Por qué no , además se lo puede decir a Daddy y él te va a echar. -Jajaja, mira niñata, a quien crees que va a hacer caso, a ti , una niñata inmadura, o a mí una mujer hecha y derecha. -Me va creer a mí porque me quiere. -Mira niñata tu eres solo su juguetito , solo te está usando, cuando no le siervas te va a echar, y eso será pronto porque ahora estoy yo aquí. -Eso es mentira – le grite. -Lo que tú digas. La niñera esa no me hizo caso en todo el día, tuve que salir yo solita de la silla, y por su culpa me hice daño en la rodilla haciendo que sangrara un poco, también tuve que prepararme yo la comida, ya que ella se comió mi plato diciendo que me lo hubiera que haber comido antes si lo quería, por suerte sabia cocinar lo básico y no tuve ningún problema. Oí un coche, por fin, Daddy había llegado, y le podía decir todo lo que me paso por culpa de la niñera. -Hola bebe ; ¿Cómo te a.. que te ha pasado en la rodilla? -Pues que me caí al bajar yo solo porque Bárbara no me quiso bajar. -A hola señor Alan estaba limpiando la cocina. -Bárbara, ¿es verdad que no la has bajado de la sillita? -No señor Alan, yo la quise bajar, pero insistió en que podía hacerlo sola, yo intente ayudarla a pesar de su tozudez, y cuando me acerque para poder ayudarla me insulto. -¿Eso es verdad bebe? – pregunto Daddy enfadado. -¿!Que¡? noo, no es verdad, ella es un mentirosa y una pu – recibí un fuerte azote por parte de Daddy , haciendo que mis ojos se cristalizaran, me dolió mucho -¿Ve?, ya se lo he dicho, además hizo un desastre en la cocina porque quería cocinarse otra cosa con el pretexto que no le gustaba lo que usted le había preparado, y como no quería que se pasara me lo comí yo. -De acuerdo Bárbara, ya te puedes ir, espero que vuelvas mañana, y siento mucho el comportamiento de Sara. -No pasa nada, no la castigue, me sentiría responsable – fingió estar afligida. -No se preocupe. El resto de la tarde fue un asco , Daddy me regaño, casi no me hablaba, y cuando me hablaba solo era para que me comiera la merienda y la cena. Espero que les haya gustado el capitulo Votar y comentar :3
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR