-Ezior, ¿Me copias?, Ezior -Comenzó a escucharse la voz de Boris en la muñeca del chico -¿Dónde están? -Aquí en la estación, acabamos de llegar. -¿Cómo está ella? –Quiso saber. -Cansada, sedienta y con hambre. -¿Crees que necesite atención médica? -Estoy seguro que sí, ¿Tienes algún medico en tu lista? -Si lo tengo –Aseguró –Intenta hacerla descansar, haré lo posible por reunirme con ustedes pronto, no desesperen. El chico la acomodó en un rincón tranquilo sentándose a su lado, necesitaba descanso, tomó sus manos y las contempló durante un rato pensado en que este sería tal vez el último día en estar con ella, al cruzar a la ciudad la perdería, sabía que volvería a verla después con el tiempo, pero no se ilusionaba con que ella mantuviera los mismos intereses de ahora, la conocí

