Verónica Después de despedirme de Massimo, subo rápidamente al apartamento. — ¿Cómo te fue? —Entro al departamento y me consigo con Ani. Rio. —Qué sorpresa encontrarte aquí, hermana. — ¡Dime ya! Me mata la intriga. Si te hizo algo malo se las verá conmigo, lo juro. —Tranquila, mi princesa no pasó nada malo —tomo asiento en el sofá junto a ella— ¿Y José? —Salió a comprar unas cosas, dijo que ya regresaba. Comencé a relatarle todo lo ocurrido con Massimo desde que lo conocí hasta el día de hoy. Le comenté sobre el lugar donde me había llevado, lo que habíamos comido, los besos, y todo lo demás. Mis hermanos y yo, nos contamos todo así que aproveché la oportunidad de decirle hasta lo último que me dijo Massimo sobre su trabajo. Si ellos quieren que sea feliz deben conocer lo bu

