Abad iba caminando muy contento hacia su trabajo, con la bolsa de pastelillos que le había comprado a Tiana, se dispuso a esperar el autobús en la parada que estaba al cruzar la calle, ya que el cielo comenzó a oscurecerse, anunciando que venía una fuerte lluvia.
El autobús llegó demasiado rápido, lo cual fue un gran alivio para él pues no quería mojarse, cuando se dispuso a subir noto de reojo que al final del autobús ahí estaba ella con ese amigo que jamás se separaba de ella, pero se hizo de la vista gorda y se sentó en el asiento libre detrás del chófer, se colocó los audífonos y trato de callar cualquier tipo de pensamiento sobre ella mientras veía por la ventana el paisaje por dónde realizaban el recorrido hacia la escuela.
Cuando al fin había llegado se bajó a toda prisa ya que quería evitar cualquier contacto con esos alumnos, al entrar a la escuela se dispuso a enviarle un mensaje a Tiana:
¿ya estás en la escuela? :)
Si, estoy en la sala de maestros
okay, voy para allá
Esta bien aquí te veo ;)
Guardo su celular en el bolsillo y se dispuso a caminar hacia la sala de maestros, al llegar saludo a Tiana con una enorme sonrisa y le mostró con gran alegría la bolsa de la panadería a lo cual ella muy sonriente le dijo que no se hubiera molestado, ella insistió en prepararle un cafe, ya que él había traído los bocadillos, él aunque algo apenado agradeció el gesto de su compañera. Se dispusieron a comer pastelillos y tomar café mientras charlaban un poco sobre lo que harían durante su mañana en las clases, ya que habían llegado muy temprano a la escuela, estaban tan inmersos en la plática que no notaron que el aguacero se había desatado afuera, hasta que llegó otro maestro empapado de pies a cabeza a la sala y les comento que se anunciaba una tormenta muy fuerte que lo más probable es que asistieran pocos alumnos y compañeros también ya que muchas calles se inundaban o como eran de tierra era imposible salir por lo que lo más probable es que salieran temprano hoy.
Y así fue cuando Abad se dispuso a ir al salón de clases solamente contaba con 6 alumnos, por lo que se dispuso a realizar una clase de repaso, la lluvia cada vez era más fuerte mientras transcurría la clase, cuando terminó de escribir el pizarrón y giro a ver a sus estudiantes no pudo evitar mirarla ya que tenía una mirada de angustia, comenzó a formular mil preocupaciones en su mente de qué le sucedía, estuvo apunto de acercarse y cuestionarla, pero prefirió reprimir cualquier impulso y se dispuso a volver a su escritorio y sumergirse en la lectura de un libro para evitar quedarse absorbido viéndola.
Al sonar la campana que anunciaba el termino de la clase respiró aliviado pues al fin podría salir de ahí, pero tuvo que permanecer en su sitio ya que llegó el director a anunciarles que debido a que la tormenta cada vez era más fuerte, se suspendían las clases y tanto alumnos como maestros debían volver a sus casa a refugiarse y esperar el aviso de que día se reanudarian las clases ya que se anunciaba que durarían algunos días las lluvias.
Abad espero a que sus alumnos se retiraran, para disponerse a salir cuando salió recibió un mensaje de Tiana en el que le mencionaba que le daría un aventón a su casa en agradecimiento por el detalle de la mañana le dijo que lo esperaría en el estacionamiento de maestros, aunque Abad se sentía apenado acepto pues no quería mojarse ya que lo más probable es que el autobús tardaría en pasar y no quería resfriarse ya que era algo difícil conseguir medicamento en el pueblo, se quedó helado cuando se subió al coche de Tiana ya que en la parte de atrás se encontraban Kiara y ese amigo suyo, traigo saliva y los saludo de manera cortante.
Tiana le explicó que los maestros que traían automóvil estaban llevando a los alumnos ya que el autobús no pasaría y no los iban a arriesgar a qué se enfermaran o les pasará algo en el camino, Abad asintió y se colocó su cinturón de seguridad, permaneció viendo al frente y se coloco sus audífonos pues no quería estar escuchando ya que Tiana les había preguntado a los chicos desde cuándo estaban saliendo, prefirió no agobiarse con la respuesta y callar su mente con una buena canción, después de un rato llegaron a la entrada de una calle demasiado inundada pero los chicos ahí se bajaron pues por ahí estaba su hogar, les agradecieron y se dispusieron a emprender su camino, aunque Tiana comenzó a hacerle plática a Abad el no dejaba de pensar en como estaría Kiara, si llegaría bien a casa o cosas así, comenzó a ponerse muy nervioso pero de nuevo trato de callar su mente y volver a prestarle atención a Tiana.
Al llegar a su casa, aún sentía esa angustia y tenía tanto miedo pues ya sabía que sus pensamientos lo traicionaran de nuevo por lo que invitó a Tiana a pasar a su casa para tomar algo caliente y para que esperara a que bajara un poco la lluvia pues comenzó a llover demasiado fuerte de nuevo. Aunque la sorprendió un poco la invitación acepto, entro algo nerviosa y tímida, Abad le dijo que se relajara en la pequeña sala que tenía mientras el preparaba un poco de chocolate caliente y algunos bocadillos, mientras preparaba todo imploraba dejar de estar pensando en Kiara ya no quería sentirse de esa manera pues sabía que no estaba bien, debía callar esos sentimientos, sacudió la cabeza y comenzó a concentrarse en la preparación del chocolate, después de unos minutos entro en la sala con los alimentos, se dispusieron a platicar sobre como se ponía el pueblo con este tipo de tormentas y se pasaron un buen tiempo hablando acerca de las historias que le habían contado algunos ancianos del pueblo a Tiana cuando llegó, él estuvo tan entrado e interesado en la plática que dejó de pensar en su alumna.
La lluvia no se veía que fuera a parar en un buen rato por eso al terminar los bocadillos, Abad no quería quedarse solo todavía por lo que invitó a Tiana a quedarse a comer con la excusa de que aún la lluvia era algo fuerte y era peligroso conducir de esta manera, ella al ver por la ventana aunque aún se sentía nerviosa, acepto con una sonrisa. Abad le preparo una pasta Alfredo acompañada de un poco de pollo a la plancha con algunos vegetales y un poco de jugo de uvas que su madre le había traído en su última visita.
Estuvieron comiendo de manera amena ya que siguieron charlando pero ahora sobre otros temas de foráneos compartieron acerca de las recetas más raras que se habían aventado para sobrevivir algunas ocasiones como maestros foráneos, ya que en algunas ocasiones tenían muy pocos ingredientes para preparar algo decente, se la pasaron demasiado relajados y alegres que esa incomodidad que habían sentido se esfumó, pero cuando más alegre estaba Abad de repente cruzo por su mente cómo sería tener este tipo de conversación con Kiara, también tendrían cosas en común como lo tenía con Tiana pero en ese momento se sintió tan miserable, se sintió la peor persona del mundo ya que tenía una mujer tan maravillosa frente a él, con la cual compartía muchas cosas y con la que sentía demasiado relajado y tranquilo al tenerla a su lado y se ponía a pensar en una chiquilla que ni siquiera lo hacía en su vida, como era posible que podía ser tan miserable, así que trato de dejar de pensar en ella y sin pensarlo beso a Tiana con los ojos cerrados, cuando los abrió vio la cara de sorpresa de ella pero después de unos segundos ella le correspondió al beso