Llego al apartamento y lo primero que hago es quitarme las sandalias que ya me están matando los dedos, vaya que ha sido una noche cansada y ardiente, de seguro una de las mejores que he tenido y que no olvidaré jamás.
Me parece tan raro que Alan me haya quitado mi número de teléfono ¿Será que lo disfruto tanto como yo? A lo mejor si, pero quien sabe con los hombres nunca se sabe que es lo que quieren.
Estoy agotada así que me iré a dormir, tomó mi pijama y con la poca fuerza que me queda del sueño logro ponérmela y de inmediato caigo rendida en la cama.
*A la mañana siguiente*
¡¡¡¡Rin Rin Rin Rin!!!!
Oh vaya, olvidé apagar la molesta alarma, son las 8 de la mañana y no descanse mucho pero ya comenzó el día y debo levantarme a hacer mis cosas.
Me levanto, me coloco las pantuflas y bajo a hacer el desayuno.
¿Qué cocinare? Haré algo sencillo ya que no tengo mucho apetito, me preparo un sándwich y tomaré un café caliente para ver si se me quita este dolor de cabeza que cargo.
*Pum Pum Pum*
¡Pero quien está molestando desde temprano! Ya no dejan ni desayunar en paz.
*Abre la puerta*
-¿Johan? ¿Pero que demonios haces aquí? Pensé que todo había quedado claro entre nosotros.
-¿Disculpa? ¿Qué no recuerdas la llamada de a noche?
-¿Cuál llamada?
-La llamada que me hiciste y en la que me dijiste que si querías tener algo conmigo y que yo también te gustaba ¿No recuerdas?.
Oh cielos es verdad, me había olvidado por completo de ese reto que cumplí ayer en la noche ¿Y ahora qué hago yo con este? ¿Será que le digo la verdad, o miento? No quiero tenerlo engañado pero creo que lo lastimaría mas si le digo que todo fue un reto ¡No se que hacer!.
-¿Eh? ¿Clara? ¿Estas bien?
-Si* si, discúlpame ya recordé, es que me había olvidado por completo pero no te preocupes ¿Vienes a que hablemos sobre eso, verdad?
-Por supuesto, quiero que me digas sinceramente si quieres tener una relación conmigo o si sólo lo dijiste para salir del paso…
-Por favor Johan, sabes que siempre soy muy sincera y directa con lo que digo y si te dije que quería tener una relación contigo es porque así lo quiero.
-Bueno, entonces ¿Qué haremos? ¿Lo intentamos? Te aseguro que no te arrepentirás, seré el chico que tanto tiempo has deseado y por desgracia no habías conocido.
-Está bien, pero no te prometo mucho de mi parte, me han hecho sufrir mucho en el pasado y a estas alturas ya no se lo que es tener una pareja, así que te pido paciencia y espero que no me presiones.
-Como tu digas, te prometo que te respetaré y haré todo lo que esté en mis manos para que vuelvas a creer en el amor y quien sabe, quizás terminemos formando una linda familia.
-Okey Johan, lo intentaré, ahora si me disculpas seguiré con mi desayuno jaja, hablamos más tarde.
-Esta bien mi amor ¿No te molesta que te diga así?
-No, no me molesta, sólo te pido que no vayas muy rápido por favor.
-Esta bien, iremos al paso que tu desees, haré todo lo que esté en mis manos para ganar tu cariño.
-No te prometo nada, pero yo también intentaré dar lo mejor de mi, no tengas dudas de eso.
-Perfecto, ahora si me voy para que puedas desayunar tranquila.
-Esta bien, cuídate.
-Tu también mi princesa.
*Cierto lo puerta y entró a la concina*
Dios en que lío me he metido por culpa de el tarado de Lucas, no se si evitándole un dolor a Johan le este causando una mayor, pero ya no tengo vuelta atrás, sólo me queda continuar con esta mentira hasta que Johan se de cuenta que no lo quiero.
Espero que esto no dure mucho porque mientras mas tiempo pase, mas difícil será salir de esto, ojalá no me este ganando un karma aunque pensándolo bien, merecido lo tendría por estar jugando con los sentimientos de las demás personas.
Bueno, ya ni el sándwich quiero comerme, mejor voy a mi habitación a darme una ducha, necesito olvidarme de la realidad por unos minutos.
*Subo a mi habitación*
Me quito la ropa y me meto a la ducha ¡Cielo, el agua está súper fría, si no tuviera una resaca tremenda iría a reclamar! Pero en estos momentos si me hacía falta un baño de agua bien fría, a ver si comienzo a pensar con la cabeza fría.
Después de bañarme debo ir a casa de mi padre, quede en que hoy iría a visitarlo ya que hace casi un año que no voy por allá.
Salgo de la ducha y me visto rápidamente porque se me ha hecho un poco tarde, ni tiempo de maquillarme me dio.
*Entró al auto y comienzo a manejar*
¡El día está bastante tranquilo, espero no tener mas sorpresas por hoy, ya con lo de Johan creo que es suficiente por un día! No quiero ni pensar en eso porque no se ni que haré.
*Llego a la casa de mi padre y toco la puerta*
-Hola hija ¿Cómo te encuentras? Sigue adelante, te estábamos esperando.
-¿Estábamos?
-Si, Bella y yo tenemos algo muy importante que contarte.
-Ah ¿Y qué será eso tan importante?
-Entra y hablaremos con más calma.
-Si no tengo de otra.
-Hija por favor, tenías casi un año sin venir y no quiero que tengamos más peleas.
-¡Yo no fui la que abandonó el hogar para irme a vivir con otra familia papá!
-Se que nunca me perdonarás el haberlas dejado, pero algún día entenderás que las relaciones a veces se terminan y no queda de otra más que aceptar la realidad.
-Te equivocas, cuando realmente se ama a alguien nada a ni nadie puede cambiar eso mas que la misma persona y en el caso de mamá, siempre te dio todo, hizo todo lo que tu querías, se mataba trabajando todos los días para que no nos faltara nada en casa, siempre estuvo ahí para ti ¿Y para qué? Para que tu la traicionaras con la primera zorra que se te cruzará por enfrente, pero ya eso no importa papá, hace mucho tiempo entendí que nunca fuimos tu prioridad, ahora mejor pasemos antes de que me arrepienta de haber venido para acá.
-Como tu digas, por favor sólo te pido que no seas grosera con bella, ella no tiene la culpa de nada.
-Esta bien, pero mas le vale que no me hable mal de mamá porque no me hago responsable de lo que diga o haga.
-No lo hará, te lo aseguro, ella no es ese tipo de mujer hija.
-Bien.
Entro a la casa y veo a Bella sentada en el sofá esperando a que mi padre y yo entráramos.
-Hola Clara ¡Vaya, cuanto has crecido, estas mas bella que la última vez que te vi!
-Muchas gracias.
-No hay de que cariño ¿Y cómo vas con tus cosas? ¿Ya no estás trabajando?
-Eso no es de tu incumbencia.
-¡Clara!
-¡Ay ya papá! Tengo cosas que hacer, mejor díganme para que querían que viniera.
-Tranquilo cielo no te preocupes, entiendo que no le agradó mucho a tu hija y es comprensible, no la culpo porque ante sus ojos soy la mujer que separo a su papa de su madre.
-Esta bien cariño, hija te citamos porque queríamos darte una noticia que nos dio mucha alegría y emoción, y pensamos en contarte a ti lo antes posible.
-No entiendo bien papá ¿De qué noticia hablan?
Veo como mi papa se levanta de el sofá y le toma la mano a Bella.
-Lo que queremos contarte es que Bella está embarazada, esta esperando un hijo mío y después de mucho tiempo tendrás ese hermanito que tanto nos pedías de niña.
Me he quedado sin palabras, nunca me esperé que mi papa tuviera un hijo con una mujer que no fuera mi madre, siento que ya lo perdimos por completo y que nada jamás volverá a ser lo mismo.
-¿Esa era la gran noticia? Pensé que era algo más importante.
-¡Hija por Dios! ¿Cómo puedes decir eso? Es un hermano que viene en camino ¡¡Por supuesto que es una gran noticia Clara!!
-Para mi fuera una gran noticia si la mamá de esa niño fuera mi madre, pero como ese no es el caso no tengo porque alegrarme ¡Ese niño vino a este mundo para terminar de romper la relación que tu y mi mamá tenían! ¿Cómo quieres que esté alegre por eso? De verdad que tu cinismo es más grande de el que pensé padre y si ya no tienen nada mas que decir, me retiro de inmediato ¡No aguanto estar ni un minuto más acá!
Me levanto y voy hacia la puerta cuando mi papa viene tras de mi y me toma de la mano.
-Lo siento hija, espero que algún día entiendas que mi relación con tu mamá termino hace mucho y que ya tengo una nueva familia.
-¡Pues quédate con tu nueva familia y olvídate de nosotras para siempre! Adiós papá.
Con lagrimas cayendo de mis ojos salgo corriendo de la casa y me subo a mi coche, me limpió las lágrimas que corren por mis mejillas y enciendo el auto para irme de aquel lugar al que no quiero regresar nunca más.
Mi papá tendría un hijo con esa mujer y la esperanza de que algún día el y mi mamá regresarán se desapareció para siempre, la familia que un día tuve hoy se desmoronó para nunca más volver a unirse.
Pero bueno, ahora solo debía seguir con mi vida y olvidarme de que tenía un papá, al fin y al cabo fue él el que nos dejó a nosotras y se marchó sin mirar atrás.
Y pensar que esté día no me podía dar más sorpresas, primero lo de Johan y ahora esto ¿Qué sigue? Al parecer todo me esta saliendo mal.
Llego a mi apartamento, subo a mi habitación y tomo el celular cuando de pronto veo un mensaje de un número desconocido:
■Hola Clara, soy Alan me gustaría que nos viéramos esta noche, quisiera des estresarme un rato contigo ¿Qué dices?
¿Y este que se ha creído? ¿Qué porque tiré rico yo voy a aceptar sus salidas cuando a el se le antoje? Creo que se ha equivocado de chica ¡Ja!
■Disculpa Alan pero hoy he tenido un día muy ajetreado y solo quiero descansar, quizás la próxima.
■Okey, como tu digas, me avisas cuando tengas un día libre ¿Vale?
■Vale tenlo por seguro que lo haré.
■Esta bien, que tengas una feliz noche.
Afff que día el de hoy, de verdad que estuvo súper agotador, no paro de meterme en líos ¿Cuándo vas a aprender Clara? Necesito dormir unas 20 horas para recuperarme de todo, además de que mañana debo ir a hacer mercado porque ya se me ha terminado la comida para la semana.
Busco mi pijama y me aviento en la cama para caer profundamente en un sueño de el que no quisiera despertar más.
A media noche escucho un ruido que me despierta inmediatamente.
¿Quién anda ahí? Grito de forma asustada.
Nadie responde así que decido bajar a revisar que fue lo que sonó.
Prendo la linterna de mi celular y comienzo a buscar por todo el departamento, de pronto veo algo moverse por la cocina y decido ir a ver que es.
Cuando me estoy acercando se me viene encima un enorme gato n***o que se estaba comiendo unos sobrados que estaban en la estufa, rápidamente lo espanto y sale corriendo escapando por la ventana.
¡Rayos son las 3 de la mañana y viene un gato a despertarme! Con lo agotada que me acosté definitivamente este no ha sido mi día de suerte.
Me regreso a la habitación y me caigo rendida en la cama quedándome dormida rápidamente.