Luego de haber estado dormida por los efectos de la anestesia y calmantes, desperté viendo que mi pierna estaba con puntos de hilo común en el exterior. Se veía algo desagradable pero no era tan grave. Y que Edmond estaba sentado a mi lado, sosteniendo mi mano, la cual apreté al darme cuenta y sonreí aliviada. El inmediatamente levantó su cabeza al darse cuenta de la acción y asi ver qué estaba ya despierta. -Despertaste ¿cómo te sientes? -Su voz era suave y armoniosa a mis oídos. -Estoy bien, pero no siento la pierna ¿debería preocuparme? ¿Es grave? El me regaló una pequeña sonrisa. -Es debido a la anestesia, no debes preocuparte. -Hizo un breve silencio mirandome a los ojos. -Estoy tan orgulloso de ti. Sus palabras, apesar de estar en la situación que estaba donde Damián y yo sali

