Estoy caminando del brazo de mi padre hacia el altar en donde me espera Max, infeliz, debo decirlo, sé que no soy quién él esperaba, sé incluso que me odia por tener que casarse conmigo en vez de Casandra pero no soy yo quién lo decidió, fueron ellos. Llego al altar, mi padre le da un consejo que no escucho y me entrega en su mano, Max me toma y me guía hacia el padre que oficia la ceremonia. Todo pasa tan rápido que no me doy cuenta, no entiendo nada de lo que dicen, hasta que Max tira de mi mano y recién pongo atención a lo que sucede. - Responde - Es un tono frío y mortal. - Acepto – Digo con la misma mala gana, quiero que sepa que no es el único aquí que detesta este matrimonio. Me mira de reojo como si comprendiera que no quiero más que él estar aquí. Se acaba la ceremonia

