Verlo allí parado, ese hombre que tanto necesité está aquí, está de vuelta y dice que yo lo amo... Ni siquiera me pregunta, vamos a tener que hablar de eso. Pero no ahora. No aguanto más mis sentimientos, me lanzo contra su cuerpo y el me abraza como si el mundo pendiera de un hilo y para salvarnos debiéramos permanecer juntos. Dios, como necesitaba esto, necesito que me abrace más fuerte, necesito que me diga que me extrañó y que me haga saber qué pensó en mi cada día, como yo en él. Demonios, me mentí a mí misma diciendo que lo había olvidado, que ya no quería verlo o recordarlo. - Mi amor, mi amor, mi amor – Lo escucho decir entre suspiros y sé que siente lo mismo que yo. - Te extrañé tanto - Digo entre sollozos. - Yo más a ti, no entiendo cómo puedes estar cada vez más hermo

