7 UN POCO TARDE ─Así que le pregunté a cuántas chicas se estaba tirando. Le dije, ¿quieres estar conmigo? Las otras chicas se tienen que ir ─dijo Blondie a Shocker. ─Podrías haber dicho todo esto sin que yo estuviera aquí, sabes ─señalé. Y fui ignorado. Shocker la interrogó por más chismes. ─¿Qué dijo? ¿Cuántas? Me miró, con una pizca de desaprobación arrugando la nariz. Blondie sonrió socarronamente y me miró. ─Bajó la cabeza como un bobo y murmuró ─profundizó su voz para imitarme─, “Dos”. ─Oye, yo no murmuro así. De nuevo, me ignoraron. Bobby y Ace, que me flanqueaban en el pequeño sofá, estaban casi sin aliento de tanto reír. ¿Por qué es tan gracioso? La invité a salir y ella puso las reglas─. ¡Ja! ¡Ja! Jódanse los dos. Los bastardos se rieron aún más. Shocker dio un “¡Ja!” qu

