El último mes se me fue como agua en las manos y, sinceramente, agradezco eso. Entre los preparativos de la boda de Alfredo, las situaciones de la empresa y mi relación con Emilio, no tengo tiempo para nada más. Pero casi todo ese estrés se terminará mañana... Mi teléfono suena y sonrío al verlo, pues Emilio me ha enviado un mensaje y lo leo desde la barra de notificaciones. Descarto las demás, una por una, hasta que noto que cierta aplicación me dice "Tu siguiente ciclo se está retrasando" y ciento como un hormigueo me empieza a recorrer el cuerpo. Entro a la aplicación y, con horror, leo el pequeño letrero que dice "Tu ciclo se ha retrasado 10 días". -No puede ser...- -¿Todo bien, Jennifer?- -Sí, señor, todo bien.- -¿Entonces?- -Es que, con las prisas, olvidé comprar unas cosas,

