El rey Drácula llegó al castillo en forma etérea, justamente en su despacho y vio a su hermana sentada en su escritorio, pero no estaba sola, ahí estaba Nara su empleada incondicional. Estaban conversando, al oír el nombre de Erick lo puso alerta y prefirió escuchar primero. —Nara quería decirte algo, pero, ¿cuento con tu lealtad y silencio? —Claro que sí, majestad Laila comenzó a hablar mientras se agarraba la cabeza con sus manos —Descubrí que... ¡Ay, no! ¡creo que no hay justicia en esta vida. Yo que tanto ansiaba conocer a mi alma gemela, a mi amor verdadero, a mi compañero eterno (lanzo un resoplido largo para soltar) Y que me madre luna me manda a quien yo menos me esperaba. Nara la observaba curiosa y ansiosa por enterarse, que se olvidó del respeto que debe tener para la princ

