La mirada intimidante de Cameron me hace tanta gracia, Roger le mira y le hace señas para que deje sus celos a un lado, Abel sonriente extiende su mano delante de él, un ligero pellizco en el costado es dejado por mí y Cameron reaccionando estrecha su mano con él. –Tienes a una gran mujer a tu lado, deseo que ambos sean felices ante toda adversidad –las palabras son dichas por Abel, el asombro de Cameron, al menos está bajando un poco su gesto furioso. –Gracias por tus buenos deseos Abel, bienvenido a nuestra casa, espero se sientan a gusto –sonriendo los observo a ambos, pero no comprendo porque al ver al rubiete algo esta como intentando conectarse. –Tengo una idea. Las palabras salen de mi boca, y alejándome de los chicos camino al centro de mi nuevo hogar, todos me observan, sonrió

